Mi esquina
trinidad - 18-08-2005 18:30:22 | Categoria: Fragmentos de realidad
Coordenadas y feromonasEstoy empezando a entender el concepto de esquina. Las lumis tienen razón. No sé si será por rollos tipo feng-shui, por emanación exagerada de feromonas en determinadas coordenadas o por rampante causalidad. Pero la verdad es que es cierto: existe. Hay un territorio propicio de caza para todos y cada uno de nosotros.
En mi caso, la primera vez en 'mi territorio', un chico se nos quedó mirando, a mi chucho y a mí, en un semáfaro. Nos fue siguiendo hasta el siguiente cruce y entonces me/nos dijo: 'Perdona, te sonará un poco raro... pero, es que te he visto y me he dicho que no podía dejar escapar la oportunidad de decirte que me encantaría conocerte'.
-'¿Carnalmente?' -pensé yo. Pero en vez de eso, contesté: 'No, la verdad es que no me extraña'
El tipo no captó el sarcasmo y yo quedé como un remedo cutre de Aída GH.
Lo curioso es que la situación se ha repetido. Ocho de la mañana, gafas de sol, cara de muerta. Un chaval se acerca corriendo desde la puerta de la estación, sube toda la cuesta y se para sin resuello frente al semáforo. MI semáforo. Además de corriendo, el tipo venía gritando. Y gritando hacia mí, no señalándome y huyendo en dirección contraria, ojito.
-Perdona si te he asustado. No sé... es que te he visto y me he dicho que no podía dejar escapar la oportunidad de decirte que me encantaría conocerte.
(acotación: dios existe, es mujer y mi enemiga, porque si no, soy incapaz de entender ciertas cosas)
-No, no me has asustado -sonrío, a mi pesar- Sólo quiero irme a dormir. A mi casa. A mi cama. Sola. Dormir.
-¿Ah, y dónde vives?
-Por ahí
-¿Y qué hacías aquí?
-Despedir a mi novio
Expresión de desilusión máxima. El tipo hace un mohín gracioso y lo estropea soltando:
-Joder, pues habérmelo dicho antes y me ahorro la carrerita cuesta arriba
Sí, justo lo que estaba pensando. Clamar en la amanecida, a cincuenta metros de distancia, '¡Nooo, no me sigas! ¡Desiste, oh, Romeo! ¡Vengo de despedir al interfecto!'
En fin. A pesar del inevitable elemento de causticidad celestial, he de decir que sigo creyendo que ese rincón se ha revelado como mi ombligo khármico. Lo mismo me hubiera ahorrado un currículum añejo de haberme quedado ahí esperando, como una princesa en la balconada o un ogro en un cruce de caminos.
Pero hay cierto detalle que me intranquiliza: el semáforo que indica, con luces rojas, verdes y amarillas, cuál es mi territorio de caza viene a estar justo al lado de la estación de tren.
¿No os parece sospechoso? Mejor dicho, ¿sangrante? Mejor dicho, ¿insultante?
Una envenenada sutileza -otra más- de nuestra querida Bette Davis, que está en los cielos. Como si no supiera yo que lo mío es conocer tipos en tránsito
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Mi bien ponderada Trinidad: me atrevo a solicitarle humildemente que revise los títulos que pone a sus posts, pues eso de “Mi esquina: coordenadas y feromonas” es muy equívoco. Algún mal pensado (afortunadamente no es mi caso) podría creer que se refiere a otra cosa, que excluyó explicarle. A lo mejor el transitar por estaciones a esas horas hace creer a los más salidos que es usted una trabajadora social del gremio nocturno, en gloriosa definición del Gran Wyoming -¡Ah, aquellos tiempos en que no fracasaban sus programas en la tele zapateril y era paradigma del humor inteligente!- en vez de una trinitaria que práctica el Trainspotting sentimental, como es la inexorable realidad.
Comentario de Lord Cromwell hace 4 años y 52 meses
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No sólo está cerca la estación de trenes, sino el puerto...
Comentario de Berlinés hace 4 años y 52 meses


