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arpía´s corner

cuando soy buena, soy muy buena. cuando soy mala, soy mejor

¿Quién será, será?

Un día encantador, mi príncipe vendrá

Como todas las muchachas, pre y post púberes, Trinidad se preguntaba a menudo cómo sería él. Él, su Otra Parte, su Compañero, su Alma Gemela. ¿Acabaría con un Oxbrige de aire petulante o con un Ángel del Infierno? ¿De trabajo intelectual o artesano? ¿Sería de ciencias o de letras? ¿Ojiazul o moreno? ¿Sabría cocinar? ¿Viviría a cinco minutos o en Melbourne? ¿Sería aficionado a la macrobiótica, al croché, a la disciplina inglesa...? ¿Haría puenting? ¿Tendría doble personalidad? ¿Se operaría el tabique nasal por mí?
¡Tantas, tantas preguntas sin respuesta! Ahora, al fin lo sé. O, al menos, lo tengo algo más claro. Ignoro quién será el Definitivo, cómo será, de dónde vendrá. Pero algo es seguro: será funcionario.
Quiero un funcionario en mi vida. Necesito un funcionario en mi vida. Rezo por él todas las noches. Quiero que venga a mí, que se materialice, que se haga realidad. No tengo escrúpulos ni dignidad. No me importa si tengo que bailarle a la luna o rezarle absurdas salmodias -¿Imaginan?: 'En esta noche fría de invierno, yo te convoco: Funcionario, acude a mi lado'-.
Quiero un funcionario para fagocitar su seguro. Su maravilloso seguro gratuito que te permita ir al médico en el mismo momento en el que caigas enfermo, y que no te discutan si te mueres y tienen que enviar un galeno a tu casa, y que te hagan análisis de un día para otro, sin listas de espera descorazonadoras.
Un funcionario es mi única esperanza. La opción viable a semanas de languidecer a la espera de una analítica o meses y meses hasta dar con un diagnóstico -y luego piden que no te automediques, cuánto cinismo-. La solución idónea a la sangría que los seguros privados imponen a todo aquel que les llegue con un historial interesante bajo el brazo. Sí, qué triste, ¿eh? Pensar que lo único que tienen en común Dani Pedrosa y servidora es estar clasificados como asegurados de alto riesgo.
Ni príncipe ni dentista. Funcionario, porque yo lo valgo. Lo merezco.
Funcionario.
Mi salvador.
Mi luz. Mi aliento. Mi pulso. Mi tesoro.
Te aguardo, oh, Funcionario. Date prisa, o el SAS acabará conmigo.

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Comentarios

  1. En fin. Sí, es poco romántico, pero lo entiendo. Al paso que va la burra en la ciencia española, yo también me tendré que buscar una funcionaria, a no ser que alguien me enloquezca de tal modo que arruine mis posibilidades de curación rápida y me entregue en ceremonia de inmolación al SAS por los siglos de los siglos. Mucho amor sería eso. En fin. Se hará lo que se pueda, Mi Gracia.

    Comentario de Microalgo hace 4 años y 49 meses

  2. Yo soy funcionario. Te diría que estudiases y te sacases tu propia plaza en lugar de ironizar sobre lo bien que estamos, porque a los que somos ahora funcionarios nadie nos ha regalado nada, lo hemos conseguido con nuestro esfuerzo, perdiendo 1,2,3 o hasta 4 años de nuestra vida estudiando en un cuarto a la luz de un flexo.
    Aunque con las reformas que va a hacer ahora el gobierno en el acceso a la función pública... no entrará quien mas estudie, dependerá de lo bien que le caigas al de la entrevista personal. Lo mejor pues es que empieces a buscar funcionario, esta vez hazlo en serio, pero a mí descartame porque estoy muy agusto solo.
    Chao.

    Comentario de Aqui llegó hace 3 años y 45 meses


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