Winter wonderland
trinidad - 23-12-2005 23:48:46 | Categoria: Reflexiones
Navidades idealesÚltimamente, una de las tres cabezas no hace más que darle vueltas a la estampa de sus navidades perfectas que vendrían a ser, aproximadamente, como siguen:
Finlandia
¿Por qué Finlandia? Fácil, buscamos nieve y nieve a rabiar. Y Finlandia es el hogar de Papá Noel -En Laponia hace frío, etc.
Trinidad pasa las fiestas en una encantadora cabaña en mitad del bosque, vaguea, lee, navega, escribe, juega con los perros vestida de astronauta, hace magdalenas y Pilates mientras escucha Amarantine o Loreena McKennitt y fuera caen copos como plumas. Y todo está cubierto, los sonidos ahogados por un edredón de silencio.
En la cabaña hemos encendido tantas velas como estrellas tiene el cielo. Fuera, desde lo alto, cuelga la aurora boreal como un insulto fehaciente a todos que osen descreer en los dioses nórdicos. Y Trinidad pasa horas contemplándola, como la boba impresionable que en realidad es.
Hay más, por su puesto.
Del horno, sale un aroma delicioso, uno de mis favoritos. Pueden ser castañas. Pueden ser magdalenas de manzana y canela. Al gusto del lector lo dejo.
Y, de remolonear con los perros en la nieve y dar largos paseos por el bosque, Trinidad pasaría a cocerse como un mejillón en la sauna preparada ad hoc por los eficientes finlandeses. Un eficiente y atento finlandés, de hecho, se encargaría de masajear a la gentil Trinidad hasta que creyera estar fundiéndose con la nieve de fuera.
E, inmediatamente, el atento finlandés envolvería a Trinidad en un albornoz calentito, la pondría junto al fuego y le serviría finísimas lonchas de salmón con eneldo, blinis de nata agria y grosellas y vodka helada en hielo.
Y ahora, ¿alguien tiene homólogos para decirme que la Navidad no puede ser la mejor época del año?
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Perdón, pero esa paradisiaca fantasía invernal (a la que sin dudarlo me apuntaría, cambiando, eso sí, al fornido masajista por una gentil finesa) no tiene nada que ver con la Navidad y sí con disponer de suficiente tiempo y dinero. Ahora, imagínese su idílica cabaña lapona llena de hermanos, cuñadas y sobrinos chillones, primos pijos a los que detesta, tíos que no paran de discutir y una abuela que se queja de no le dejan escuchar la tele. Seguiría pensando que la Navidad puede ser la mejor época del año?
Y mira por donde, por fin he descubierto qué música es la que le gusta a Trinidad. Lo que habrá tenido que sufrir con mis grabaciones! Tomo nota y hago propósito de enmienda.Comentario de Profesor Franz hace 3 años y 48 meses
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Veamos Profesor Franz, si esto se acerca a su descripción: Nosotros (4), los vecinos (2), la familia de mi cuñado el escayolista (3), mi sobrina hija del anterior con su pareja de hecho (2), la familia de mi cuñado el carpintero (3), la familia de mi cuñado el guindilla (4), mi sobrina que vive fuera con su novio (2), los padres y hermana del novio de mi sobrina que vive fuera (3), un holandés que se hizo amigo de mi hija en su último trabajo (1), mi suegro (1)... sumando me salen... 25. ¿Usted cree que mi Manuela de mi alma estará preparada psicológicamente para todo esto...????
Comentario de carrascus replicante hace 3 años y 48 meses
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Suerte, Señor Carrascus. Piense que al final todo acabará por pasar: a mitad de Enero esto no será más que un mal sueño. Ánimo. Y vigile al holandés, que todos sabemos lo que pretende.
En cuanto a Trinidad... pues sí, como fantasía no está mal. Sobran los perros, que me dan algo de alergia (aunque a esa temperatura no habrá ácaros: vaya lo uno por lo otro), y coincido con el Profesor Franz en el sexo del (la) masajista. Sólo que en las fantasías masculinas al final no suele haber un albornoz de más, sino uno de menos. Qué quiere, Trinidad. Nos han dibujado así.
Felices fiestas a todos.Comentario de Microalgo hace 3 años y 48 meses
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No yerra el Professor en sus apreciaciones, pero además añadiría yo que el sugerente paisaje que dibuja con sus tres pinceles, pertenece al vasto y difuso mundo de lo idílico ajeno, es decir, aquello que adoramos por ser particularmente lejano y alcanzable, y que por ende dista mucho de ser el marco de nuestros días. Por ejemplo el lapón tipo quizás ande nostálgico en estas fechas, ensimismado en la idea de pasear por las mojadas calles empedradas {cada vez menos abundantes con esta alcaldía que nos toca} de un casco urbano histórico y singular, para llegar a una playa que acoge a un elegante balneario, donde acariciar sus mejillas con rayos de sol, tomar asiento en un bar de pescadores y deleitarse con una buena ración de cazón en adobo regado con unos vinos de la tierra. Más tarde y con la caída del grato sol de invierno que frecuentemente nos abriga, pudiese tal vez pasar por casa de una amiga, tomar un buen té caliente con un postre casualmente salido de sus hornos y entregarse al disfrute de un masaje reponedor. Con la espalda más tonificada {conducir trineos no es tan idílico como se piensa}, quizás se vagabundeara de nuevo por esas calles acogedoras, dominadoras de vientos, se localizase un buen concierto de Jazz y allí pasase sus últimas horas del día en tan grata compañía.
Y que conste que uno también gozaría como un enano con el programa escandinavo, con evidentes modificaciones y quizás algunos matices. Por cierto, si que no deja de sorprender, y quizás por ello sea de los que formen cola para subir al avión de ese sueño loco, que no aparezca en el cuadro más abetos que los que sin duda crecen a pocos metros del porche, y así mismo se echen en falta las tan festivas luces de colores y bolas espejadas, los paquetes de regalos y los calcetines en su chimenea. Menudo disgusto y chasco que le van a dar a Santa Claus como aparezca por ahí, nótese que bien pudiera ser el vecino de enfrente en esas latitudes, vamos que como leche para sus renos van a tener que improvisarle la hidratante de su masajista.
... bóreas para la ocasión
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Adusto
Comentario de Adusto hace 3 años y 48 meses
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A propósito del Winter Wonderland, queridísima Trinidad, debo retractarme públicamente en algo comentado fuera de las redes electrónicas... Quiero decir, que el hecho en cuestión aconteció en tu dulce cabaña, comiendo magdalenas de canela y escuchando a la McKennit ( o si acaso a otros músicos/as afines... ). Debo confesarlo, querida, LOS ARÁNDONOS NO SON AMARILLOS (pese a quien pese, porque serían bien monos... ). Pues sí. La mermelada en cuestión de la que parlamos era de Gooseberries, no de Cranberries, que como bien sabes son los susodichos arándanos... Me desperté entre sudores anoche tras dormirme después de finalizar mi relectura de las navidades del prisionero de Azkabán, con la terrible certeza de que NO SABÍA DE QUÉ ESTÁ HECHA MI MERMELADA FAVORITA. Horror! Pánico! Menos mal que mis papás, después de casi una década de mi auto-exilio, han decidido que es hora de estudiar los rudimentos del idioma de tu amado Carroll, y allí estaba, sobre mi cabeza sobresaliendo de la estantería, el Collins Español-Inglés que necesitaba... Grosella. Llevo dos años haciendo mermelada de grosellas con la receta de mi suegro, y ni sabía lo que hacía... Qué puedo decir. Para mís siempre han sido gooseberries.
Comparto contigo esta pesadilla invernal-culinaria, porque creo que me entenderás, probablemente, mejor que nadie en nuestro mundo. Recuerdos al señor Mofly.Comentario de Lady Marian hace 3 años y 48 meses
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Y ahora al tajo... Finlandia es uno de los lugares mas aburridos del mundo. Protestantes fanáticos, sus iglesias y edificios que podrían deletitarte con decoraciones rococós están pelados y mondados. Vamos, que olvidate de velitas y pijerías de las que nos gustan a nosotras. La Catedral de Helsinki por dentro me hizo sentir como si estuviera esperando para que mi dentista de toda la vida me fuera a hacer un canal en la sala contigua. Y por favor, no pidas a un finlandés ni blinis no vodka! Su odio por los rusos es legendario (aunque lo expresen desde su retraimiento enfermizo). Que no crean que estas confundiendo el tocino con la velocidad, or rather un país a orillas del Báltico por su vecino, que es cuando se mosquean de veras.
Que conste que lo comento todo sin acritud, sino desde la fría objetividad que me caracteriza a pesar de mi duro pasado (insert non-diagetic violin music here): una de mis mejores amigas es de Helsinki y profesora en la Uni de Turu. Majísima, pero sinceramente, no me atrevería a proponerle una sesión de masajes con sus fornidos conciudadanos, ni a ella ni a su tía, a quien he conocido en Oxford (es Profesora en Todas las Almas). Y la mejor leche para el cuerpo que he tenido en mi vida es de allí, que conste! Y quien me conoce bien, sabe que ese es el único vicio del que hablo abiertamente.
Siento romperte la burbuja, pero qué quieres que te diga: las mejores tardes invernales que recuerdo han sido en tu cabaña en la otra punta del mapa, comiendo tus delicias pasteleras y bebiendo tu té de connoiseur... Incluso con tus pretendientes alrededor revoloteando como ínfimas mosquitas navideñas (sin acritud).
Recuerdos al señor Mofly.Comentario de lady marian hace 3 años y 48 meses
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¡Leñe, Lady Marian! ¡Qué alegría verla también por estos andurriales!
Por una parte coincido con su consejo soterrado para nuestra adorable Trinidad Treinta y Tres Mil Veces Trimegista: No busque el cielo en Finlandia cuando lo tiene a la puerta de su casa. Decía el Premio Nobel de Literatura Stefano Benni*: "infeliz el hombre que sólo ama las cosas cuando se alejan". Y por la misma línea, otro permio Nobel (Serrat)**: "no hay nada más bello/ que lo que nunca he tenido/ nada más amado/ que lo que perdí". Sí. Vale.
He aquí, sin embargo, que mi amplia visión de la felicidad ajena me permite también ver que a Finlandia no hay por qué irse a vivir. Cualquiera acabaría hasta el gorro (de lana) después de estar allí una temporada que no fuera breve. Como testigos, las altas tasas de alcoholemia y de suicidio de esos países. PERO irse unos diítas a todo trapo y pasearse por cada uno de los puntos de la fantasía de Trinidad, tal y como hace la gente que recorre la ruta del Bloom de Joyce (al que Milady tanto conoce), pues puede tener su gustito. Frío fuera, chimenea dentro, masajito güeno... Po fale. Además, hasta allí no llegaría tanta "ínfima mosquita navideña". Por primera vez me alegro de no haber estado allí, para no quedar metido de manera tan gratuíta en ese saco llenito de ejemplares de Drosophila melanogaster.
Un abrazo, Milady.
* Sí, ya sé que Benni no tiene un Premio Nobel. ¡¡Pero se lo merece, qué narices!!
** Serrat tampoco tiene un Nobel, pero asímismo me batiré en duelo frente a todo el que diga que no debería tener uno o dos (tirando por bajo).Comentario de Microalgo hace 3 años y 48 meses
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Bienvenida, lady Marian.
Recuerdos transmitidos a Mr. Mofly.
Y entiendo muy bien todo lo que me dice, pero es mi cabaña y se come y se hace lo que a mí me da la gana ;-) -¿qué nos quedaría si no, oh, dioses?-
¡Muchos besos!Comentario de trinidad hace 3 años y 48 meses
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Well done!
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