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arpía´s corner

cuando soy buena, soy muy buena. cuando soy mala, soy mejor

La leyenda de Sir Gawain y Lady Ragnell

Una de mis historias favoritas

Andaba el rey Arturo un buen día, triscando feliz por los bosques de la Vieja Inglaterra, cuando, de repente, se encontró en un rincón de la foresta que no conocía.

Asombrando, descubrió que todo su cuerpo estaba congelado y que no podía mover un sólo músculo -probablemente, nos encontrábamos in the bleak midwinter-. Fue entonces cuando, una figura, ataviada con una armadura negra, se le acercó y le dijo: 'Arturo, soy Gromer Somer Joure y te tengo en mi poder. Le has cedido equivocadamente mis tierras a Sir Gawain y por ello has de morir, a no ser que, en el plazo de un año, encuentres la respuesta a esta pregunta: '¿qué es lo que más desean las mujeres?'.

Cuando regresó a Camelot, el rey le confío al buen Sir Gawain todo lo que le había acontenido y éste le propuso que los Caballeros de la Tabla Redonda podrían partir de inmediato y preguntarle a cada mujer qué era lo que más deseaba, y anotar sus respuestas en un libro.

Poco antes de que el rey tuviera que encontrarse de nuevo con Gromer Somer, Arturo pasó por el bosque de Inglewood y se topó con una mujer asombrosamente fea -tan horrible que los textos medievales se recrean en su condición durante versos y versos-. El rey Arturo le preguntó si conocía la respuesta y podía salvarle la vida y ella le contestó afirmativamente: 'A cambio -le dijo- he de casarme con unos de sus Caballeros, ese al que llaman Sir Gawain'.

La vieja tenía buen ojo. Sir Gawain era, después de Sir Lancelot, el mejor caballero. Y hay divergencias al respecto, ya que puede ser que Lancelot, simplemente, tuviera un mejor representante. A diferencia del resto de caballeros, capillitas irredentos, Sir Gawain era ferozmente pagano. Tenía una tremenda melena pelirroja y voz de barítono. Defendía a la reina Morgana y, en su escudo, llevaba pintada la estrella de cinco puntas de las brujas. Era norteño y disfrutaba contando historias tremendas de maldiciones y dioses antiguos y, además de valiente en la lucha, era noble de corazón. Así que, cuando Arturo le contó la situacion, Gawain aceptó de inmediato casarse con la mujer.

En el día señalado, Arturó cabalgó a su encuentro con Gromer Somer Joure y le tendió el libro de respuestas femeninas. Gromer lo hojeó y, haciendo caso omiso del innegable valor que para tantos podría tener semejante volumen, se carcajeó a gusto y sacó su espada, dispuesto a acabar con la vida del rey. 'Espera -le dijo Arturo- Tengo una respuesta más', y le dio la que la vieja le había revelado.

Gromer rugió, furibundo. 'Sólo mi hermana, Lady Ragnell, pudo haberte dado semejante respuesta. ¡Maldita traidora, que las llamas la consuman! Ve do quieras, Arturo, no te molestaré más'.

A Sir Gawain le dio un colapso cuando vio a lady Ragnell por primera vez pero, aún así, siguió adelante con los planes de boda. Las damas de la corte estaban desoladas. Sólo la imaginación nos permite calibrar las excelencias de semejante McMardigan metrosexual.

Para colmo, lady Ragnell exigió casarse con todos los fastos pagados y la publicidad del representante de Sir Lancelot. Cuando, al fin, la pareja se retiró a la cámara nupcial, Sir Gawain no tenía arrestos para separarse del fuego, desde donde miraba reluctante a su recién estrenada esposa. '¿No me das un besito?', le preguntó ella, con voz cascada. Como ya hemos dicho que era valiente, él accedió a ello y, al abrir los ojos, halló a una mujer maravillosa entre sus brazos. Cuando al final pudo encontrarse la lengua, porque se la había tragado de la impresión, farfulló un par de idioteces acerca de duendes y aparecidos.

“He estado esperando bajo esta horrenda forma hasta que encontrara a un hombre lo suficientemente bueno como para casarse conmigo -le confesó ella, antes de que los delirios de su asombrado esposo fueran a más- Ahora, tú has de decidir: puedo ser bella por la noche y fea durante el día, o fea por la noche y bella por el día.”

Gawain pensó durante un instante y, sopesando todo lo que había acontecido, le dijo: “Esa, en todo caso, no es mi elección: es la tuya. Elige tú.”

Lady Ragnell gritó de alegría: “Mi señor, has resultado ser tan sabio como noble y sincero, porque me has concedido lo que toda mujer desea de verdad: soberanía sobre ella misma. Nunca volverás a ver a esa horrible mujer, ya que elijo ser bella desde ahora en adelante.”

Referencias

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Comentarios

  1. Anda, coño... y yo que creía que lo que más deseaba una mujer era la tarjeta de El Corte Inglés...!!!

    ...que es broma, mujer, no os mosqueeis... Preciosa historia, Arpía, no la conocía. Gracias.

    Comentario de carrascus replicante hace 3 años y 47 meses

  2. Pues sí, muy bella historia. Lo que me llama la atención es su soterrado feminismo. En una época oscura, donde los caballeros creían tener derecho ante las damas a hacer de todo, y donde se practicaba el asedio como táctica militar fundamental, el secreto estaba en verla a ellas como seres pensantes con libre albedrío para poder decidir lo que a ellas convenía, sin que interfiriesen en su juicio señores con yelmo. ¿No es sorprendente?.

    Comentario de Monsieur Jacobine hace 3 años y 47 meses

  3. Linda historia, me imagino a ese caballero Sir Gawain y me pongo a soñar..será ese el principe azul que dicen que todas eperamos..?..Moraleja: sé tú misma no dejes que nadie decida por tí

    Comentario de Sérilan hace 3 años y 47 meses

  4. Si que es una bonita historia: de una usurpación de tierras surge una especie de matrimonio de compromiso que resulta ser venturoso.

    Pero a mi me falta una cosilla importante, y más no acaba de cuadrarme una cosa. ¿Cual sería el misterioso deseo de Lady Ragnell que está velado en esta historia?, y ¿acaso no eran válidas las respuestas de las otras féminas?.

    Mis conclusiones ante la segunda duda son las siguientes:
    - Las mujeres no saben lo que quieren.
    - Las mujeres, en su maravillosa diversidad, desea cada una lo que le apetece, o/y bien su deseo no es constante.
    - Las mujeres mienten por defecto, máxime a caballeros entrevistadores de los de puerta a puerta y con armadura. {el INE no en balde, nunca usa semejante guisa en sus encuestas por algo}
    - Gromer conoce demasiado bien a su hermana y además no puede confiar en ella. Sus maldiciones no son efectivas.
    - La Ragnell no tenía ni un pelo de tonta. {Escoge a un guapo de los de a tiempo completo}.
    - Las damas, me temo que no es una exclusiva de Lady R., ponen trampas y pruebas estúpidas, y ofrecen opciones falsas para liar a los mozos.
    - Sir Gawain tiene por costumbre no afrontar los retos, echar balones fuera y dar respuestas esquivas, delegando toda responsabilidad. {Menudo marido}
    - Las mujeres no bellas parecen carecer de soberanía sobre ellas mismas.

    Ya me ando poniendo pesadito con tanto análisis, ¿es que no puedo leer la historia normalmente como los demás mortales?. Bueno para acabar. Donde dice el término "mujeres", pueden alternar a su antojo con el vocablo "hombres", ajustando los correspondientes géneros. La ambivalencia genérica es moneda de cambio habitual en este mundo, les guste a algunos o no.

    ... pormenorizado
    ---------------
    Adusto

    Comentario de Adusto hace 3 años y 47 meses

  5. Ufffff.....menos mal que al final ha logrado arreglarlo un poco Adusto, ya staba viendo venir un monton de comentarios...femeninos claro..

    Comentario de Sérilan hace 3 años y 47 meses

  6. ¡Y todos serían de rendida admiración ante Sir Gawain, vive Dios! Muy buena su aportanción, Adusto. Y sí, aunque parezca imposible, las leyendas artúricas atesoran diamantes feministoides, mezcla de legado celta y oportunismo político: la obra de Chetrien de Troyes floreció bajo el mecenazgo de la tremenda Leonor de Aquitania.
    Y empiezo a escuchar las alarmas antipedantería así que, procedo a callar la boca. Saludos.

    Comentario de hermanastra hace 3 años y 47 meses

  7. siempre en todas las épocas, han existido y existirán mujeres valientes que luchan por sus derechos, aunque traten de acallarlas. las leyendas tienen su parte de verdad, y es una lección para que salgamos victoriosas del yugo machista. quien quiera hacerlo, claro. porque hay mucha damisela con diadema floja.
    que lastima!!!
    nosotras, las MUJERES, no queremos ser más, ni ser mejores que los hombre . solo queremos que nos devuelvan nuestro trono de REINAS.
    tantos hombres que se creen reyes y no llegan ni a sapos.

    Comentario de magdalena hace 2 años y 27 meses


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