Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

arpía´s corner

cuando soy buena, soy muy buena. cuando soy mala, soy mejor

No me ralla Meg Ryan

En defensa de las comedias románticas



En alguno de los puentes de Budapest, sobre el Danubio. Noche brumosa. Viaje de desaparrados. Él mostraba evidente interés. Trinidad mostraba evidente desidia.

Pretendiente: 'Pues dicen que, si estás enamorado, ves el Danubio de color azul'.
Trinidad lo observa con incredulidad manifiesta. Como, por muy borracho que hubiera estado, no había manera de decir que aquello era azul, el tipo murmuró un tímido: 'Yo lo veo... así como turquesa, ¿y tú?'
Trinidad resopla y mira al vacío: 'Yo lo veo gris. Pero que muy gris'.
El Pretendiente sonrió y se dijo: 'Cómo me mola esta tía'.

Bonito momento, ¿verdad? Digno de una historia de Nora Ephron. Máxime si sabemos que, como en tantas historias, Pretendiente y Trinidad disfrutaron de bellos momentos en un futuro. De carcajadas llorosas paseando por el templo de Debod y de confidencias de madrugada, de desayunos jugando al escondite y mensajes escritos al revés, para leer en un espejo.
'Me encanta ver tus huellas en la alfombra de la ducha. Es muy tierno', decía Pretendiente.
El era muy tierno. Y enormemente estúpido, me temo.

La historia acabo de forma dramática. Es difícil pensar en un final más tremendo para una relación que duró tan poco tiempo, pero al parecer es algo que ocurre con harta frecuencia.
A Trinidad le encantan las películas romanticonas. No todas -incluso ella puede llegar a morir de una subida de glucosa- pero sí muchas. Y no entiende, no ya las críticas razonables -happy ending, sensibilería, topicazos insufribles...- sino el siguiente comentario: las comedias románticas no son realistas. Algo así nunca sucede en la realidad.
Pues será por eso. Como de cría me leí varias veces La Historia Interminable, y de adolescente a Tolkien y las Crónicas de la Dragonlance, y mi corazón le pertence a Indiana Jones y MacMardigan, estaba cantado: me chifla lo imposible.
Somos perfectamente conscientes de que Meg Ryan y Love Actually son literatura fantástica para el amor. Como en el chiste:

'-¿Universitarias buenorras y cachondas?, pregunta un tipo en el videoclub.
-Sí -le contestan- Busque en ciencia ficción.


Pero precisamente por eso nos gusta.
Está visto. Mi reino no es de este mundo. Así que, déjenme soñar en paz.

Referencias

Dirección para referencias

Comentarios

  1. Eso, eso, de usted ideas de los jueguecitos eróticos festivos que le molan para que más de uno tome ideas y los aplique.

    La felicito por su defensa de su derecho a ser moña. No hay opción de replicar ante tan rotunda exposición. Supongo que el engancharse a la serie Perdidos o a las bandas sonoras de musicales célebres- mientras escribo esto oigo la versión teatral de Cabaret- es una variante del mismo proceso.

    Lo del mensaje ante el espejo me recuerda a la película que vi ayer, “Tu, yo y todos los demás”, en la que una mujer llevaba una camiseta con un listado escrito al revés que sólo podía leerse ante un espejo. Decía “eres maravillosa, estupenda, sexy...” y una larga columna de epítetos positivos ideales para meterse un chute de autoestima mientras se lava uno la cara antes de irse a trabajar.

    Comentario de Monsieur Jacobine hace 3 años y 47 meses

  2. A mí tampoco me ralla Meg Ryan... Debo reconocer que lo pasé bien viendo "Love Actually", y hace un rato he visto "Hero" y me ha encantado. Quizás el cine es como la gimnasia, igual que hay un aparato para ejercitar cada músculo y todos son necesarios, también puede que haya una peli para ejercitar cada sentido, cada sentimiento, cada emoción (lícita o culpable), cada estado de ánimo, de nuestro yo. Viendo "Love actually" nos reímos mucho juntos todos en casa y discutimos discrepando sobre el amor, la seducción y la venta de discos prefabricados... viendo "Hero" hemos discutido sobre la imposibilidad de flotar en el aire, el poder de las metáforas o el nombre chino de la chiquita adoptada por nuestro amigo Blas... Y todo es enriquecedor, solo hay que verlo con la perspectiva adecuada.
    Y cuando una historia no te gusta, no tienes más que apagar la tele, salir del cine, cerrar el libro, dejar de escuchar... es así de fácil.

    Comentario de carrascus replicante hace 3 años y 47 meses

  3. Nuestro incuestionable derecho a interpretar y recrearnos el mundo. El presente o el futuro. Cada cual cultiva su propia jauja y quimera, hay quien las pinta de rosa y hay quién las satura de tachuelas y cueros a lo Mad-Max, en cualquier caso quien más quien menos tiene una, sino varias. El reconocerlo es otra cosa, incluso para uno mismo, y no digamos hacia el foro de los conocidos. El soñar se entiende proscrito casi, en la sociedad materialista que nos empapa, pero cómo evitar el ser sufrientes, gozosos y esperanzados humanos. Detrás de las corbatas y el rimel, se ocultan hombres y mujeres {y viceversa}. Y a colación de su breve e intensa historia, Trina, ¿acaso no son esos concentrados, ya sea para lo bueno como para lo malo, los que dejan más duradera huella?

    Sr. Carrascus Replicante, me gustó mucho su elucubración {acepción tercera, no se preocupe} a cuenta del cine, pero en cambio no comparto su criterio de dar la espalda a aquello que no nos agrada, negándolo. A veces hay que conocer el infierno, para mejor evitarlo y condenarlo {redundante, ya se}, para construir nuestros paraísos.

    ... entre huríes
    ---------------
    Adusto

    Comentario de Adusto hace 3 años y 47 meses

  4. En el fondo, amigo Adusto, si que estamos de acuerdo también en el criterio de que hay que conocer el Infierno para saber de qué se libra uno... Lo que yo decía es que, una vez conocido, no ganamos nada permaneciendo en él.

    Comentario de carrascus replicante hace 3 años y 47 meses

  5. Mi querida Trinidad Treinta y Tres Veces Triplemente Trimegista: Qué difícil es encontrar una persona que posea el mismo grado de moñez que uno mismo, ni más ni menos, y además en los mismos momentos (que esa es otra). Yo puedo ser moña hasta decir basta. Lo confieso. Pero después uno recuerda sus cinco años de entrenamiento en Granada con Federico Zurita y Alberto Ortiz (sendos cinturones negros en más de un arte marcial) y disfruta como un enano viendo las coreografías de Jackie Chang, porque aprendió a valorarlas y a vitorearlas entre la gente del dojo reunidos alrededor de un vídeo beta (mientras se abucheaba por sistema a Steven Segal). Y puedo disfrutar de eso tanto como de Closer o de Love Actually (que me encantó, por cierto: lo siento Monsieur), pero cada cosa en su momento y su ambiente.

    No diga, pues, que su reino no es de este mundo. Su moñez confesa (aunque le chinche su existencia) no es infrecuente, y las hay peores. Yo pasé una breve tempodçrada de mi vida en la que, debido a circunstancias ajenas a la voluntad de esta empresa (yo mismo), no podía ver el anuncio del Cola-Cao y la madre de Nadal ¿o era de Pedrosa? porque se me hacían agüita los ojos. Tuve que vacunarme viendo un par de veces "Qué bello es vivir", película que tengo en mi colección expresamente para eso.

    No se avergüenze de sus preferencias Su Gracia Imperial.

    Comentario de Microalgo hace 3 años y 47 meses

  6. Que conste que yo no critico a Love Actually porque sea moña, sino porque es mala. Explíquenme lo de la portuguesa que vive en una Marsella donde todo el mundo habla la lengua de Pessoa, lo de la historieta del niñato que va a EEUU a ligar como en una comedia tipo American Pie, y la ambición de mezclar un puñado de historias como una gran traca que quedan desequilibradas y con algunas sin desarrollar del todo que sólo sirven de lastre.

    Y nuestra arpía favorita me permitirá que la regañé amistosamente, pero ha hecho algo de trampa con la ilustración del post, pues Amelie no es un film moña, sino una delicada fábula con mucha enjundia.

    Comentario de Monsieur Jacobine hace 3 años y 47 meses

  7. Pero sueña romanticismo moñas con Nino Quincampoix ;-)

    Comentario de trinidad hace 3 años y 47 meses

  8. También una es gran amante de las comedias románticas. Probablemente a Trinidad le gustaría Orgullo y prejuicio. Si quiere saber más, hay una crítica en el blog: http://lanavajaenelojo.blogspot.com/
    Y otra sobre Secretos compartidos. También de amor y de risa, aunque no la calificaría de comedia romántica.

    Comentario de anavajaenelojo hace 3 años y 46 meses


Recordar datos


arpía´s corner © Todos los derechos reservados al autor
Sindica este sitio usando: RSS 1.0, RSS 2.0, Atom.
Esta bitácora se mantiene con Bitacoræ.
Contadores de visitas gratuitos
LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009