Memento
trinidad - 28-04-2006 23:16:27 | Categoria: El corazón de la arpía
El monstruo del armario
Hará cosa de un mes, Interfecto -como MasTropiero, Más Interfecto que Nunca- decidió que nuestros caminos discurrían en sentido distinto. Fue justo el día de nuestro aniversario y, a resultas, guardo un montón de bolsas con regalos en un armario cuyas puertas me resisto a abrir desde entonces.
De manera vaga, soy consciente de que no me sirve de nada tenerlos ahí almacenados, y de que lo lógico sería devolverlos o hacer una subasta pública entre mis compañeros del trabajo. Pero la verdad es que no me atrevo: en ese par de bolsas languidecen, maniatados, los recuerdos de los últimos doce meses. Allí tengo a esos impostores, ahí los conservo, con un pañuelo en la boca, a oscuras y bajo llave.
Tendemos a subestimar, me parece, el inmenso poder que ejercen sobre nosotros los objetos. Cuando murió mi padre, por ejemplo, el peor momento fue aquella vez que encontré una carta de Reyes con mi letra, guardada entre otros papeles en un cajon de su mesilla. Durante un año, me vestí con sus camisas y sus cobartas y me ponía su perfume. Y me costó lo mío escuchar sin echarme a llorar 'Raindrops Keep Fallin´ On My Head' o ver sin emocionarme los créditos -sólo los créditos- de 'El hombre que mató a Liberty Valance'.
Y lo cierto es que aquí nadie se va de rositas: todos tenemos un armario repletito de objetos malditos, monstruos diversos y criaturillas avernales. ¿No temerían por la vida de todo aquel explorador que decidiera adentrarse en las profundidades de sus roperos? Yo estaría acojonada por ese pobre hombre. Lo despediría con ojos de ranchera una vez se adentrara en semejante sima. Sólo Dios sabe lo que podría encontrar entre el árbol de Navidad y las maletas.
Es curioso, ¿verdad? Una termina identificándose con los asesinos en serie que atesoran bajo el humus del jardín, por orden alfabético, toda una colección de jovencitas destinadas a nutrir las lobelias. Yo guardo ya una ingente colección de finados en mi ropero. Y si soy sincera, hasta hace bien poco, sólo había un fantasma -sólo uno- que me hiciera sentir incómoda por las noches. Que pudiera escocerme todavía, a la vuelta de años y amantes.
Y aquí me tienen, ya ven. Sin saber muy bien si queda sitio para algún otro bulto en el maletero, porque el armario está ahora mismo que ni el metro de Tokio.
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Comentarios
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Señorita Trinidad, no nos dé tanta pena con las cosas que escribe. Va a se obligatorio el pañuelo en las visitas a su blog. Con eso de los objetos que dice usted, me he acordado de lo que decía la mítica Olga sobre que el fetichismo era más cosa de los hombres. Puede que se refiera al fetichismo como afición sexual, pero la tendencia a conservar objetos asociados a un recuerdo o a una persona, la veo tan de las mujeres como de los hombres o incluso más algo femenino. Todos tenemos, como bien dice, objetos guardados. Cuando somos por fin capaces de verlos y pensar por qué los habíamos conservado todo ese tiempo, es cuando ya podemos estar seguros de que hemos superado aquello.
Comentario de lanavajaenelojo hace 3 años y 44 meses
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Tenga todo mi apoyo, señora Trinidad. Estoy seguro de que, de una forma u otra, podrá volver a ver todos esos objetos sintíendose feliz consigo misma. Yo, algunos objetos los he destruido, otros, he conseguido darles otro sentido. De eso último es de lo que más orgulloso me siento. Anímese, por difícil que sea tiene todo nuestro amor.
Comentario de Vicisitud y Sordidez hace 3 años y 44 meses
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Gracias por su cálido apoyo. Que sepan que, a pesar de estar practicando con la amnesia, no se les olvida. Y descuiden: comentarios más alegres vendrán, vive Dios. Sólo era uno de esos días en los que mis enanos parecen estar jugando en la NBA. Besos y abrazos.
Comentario de trinidad hace 3 años y 44 meses
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Seguro que vendrán comentarios mejores. Cómo no. Y los finados dejarán su espacio a la ropa de verano, porque es para la ropa, a fin de cuentas, que están hechos los armarios. Sabes que te deseo lo mejor a partir de ahora, y que me sumo, en mi papel, a los intentos de que sea así.
Comentario de Varekai hace 3 años y 44 meses
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Al final el doctor Roballo va a tener razón y todo.
Comentario de Monsieur Jacobine hace 3 años y 44 meses
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Lo siento por él. Lo siento por Usted. Pero me alegro por él. Y también por Usted. Qué cosas.
Siempre Benni y Silvio:
Benni: "triste es el hombre que sólo ama las cosas cuando se alejan".
No caiga en esa trampa. El muerto, al hoyo.
Silvio:
"Ay de estos días terribles,
ay del nombre que lleven.
Ay de cuanto se marche...
ay de cuanto se quede"
(Un poco más apocalíptico, pero perfecto).
Más suerte la próxima vez, como dicen los yogures en los que no te toca un crucero.Comentario de Microalgo hace 3 años y 44 meses


