Fe de erratas
Lecciones de Periodismo
Si no son los inversores, será la precariedad laboral, o la abulia mental global, o la fagocitación empresarial. Sea lo que sea, acabará mantándolo. Pero yo me metí en esto del periodismo porque pensaba que era un gran oficio. Un oficio digno de tener en su gestión a tipos como el Walter Matthau de 'Primera Plana'. Obviamente, como pueden suponer, me han dado sopas con ondas.
Sin embargo, y aunque deseando tirar la toalla, sigo pensando que esta profesión enriquece. Terminas desquiciado y con síndrome de Estocolmo, e hipotecas tu vida social y gran parte de la sentimental, pero te da algo que te ofrecen pocos oficios: la oportunidad de mirar desde la atalaya. Contemplar de primera mano lo imbécil que puede llegar a ser un gran cargo no tiene precio. Igual que poder guardar en el corazón, como la Virgen María -o en la grabadora, como una potencial cabrona- lo más interesante de lo que ocurre, que es siempre lo que no se cuenta en los papeles. O irte a casa sabiendo qué es lo que se va a leer mañana.
El periodismo, igualmente, te permite experimentar detalles únicos, berlanguianos. Por ejemplo, ejercer de modelo. Como todas las féminas de la Redacción, Trinidad ha representado el papel de mujer maltratada (varias veces, y por mi propio jefe); lesbiana (saludos, Raquel) e incluso anoréxica (no había quien se lo creyera, por supuesto). Aún me quedan alcohólica y yonqui, que son los papeles más cotizados, no se crean. O que quienes te rodean se acostumbren a escucharte cosas como: 'Por favor, que hoy no la espiche el Papa, que se espere a mañana que libro', o, 'Más me valdría ponerme con el obiturario de Petanitos, que me va a coger el toro' -mientras Petanitos, por supuesto, aún respira, aunque esté en coma, o terminal, o en el geriátrico. En tiempos, hubo una ingente cantidad de artículos de esta clase que bautizamos como 'el Tanatorio'-.
Y el entrañable tema de las erratas -cuántas veces no he rehecho el camino temiendo haber puesto 'púbico' en vez de 'público' o 'erección' en vez de 'elección'. O 'Virgen Putísima'. Esos grandes clásicos-. La mejor, la errata que todos recordamos como la joya de la corona fue la de los toros embolaos. El periódico estaba completamente cerrado excepto por una foto de provincia que reseñaba tan entrañables fiestas. Desesperados, los de cierre recurrieron prestos a una socorrida imagen de archivo. Desgraciadamente, el pie de foto rezaba -bajo un miura con dos bolas ígneas en los cuernos-: 'El alcalde de la localidad, XXXXX, inaugura estas fiestas'.
Hubo otra errata memorable en necrológicas - delicada sección para teclear inconvenientemente-: 'Su mujer, Pepi; Su hija, Manoli, y demás ANIMALES y afectos, ruegan una oración por su alma'. Al día siguiente, se presentaron en administración varias personas con gesto indignado: 'Buenas -dijeron- aquí estamos todos los animales para partirle la cara al hijoputa que hizo la esquela'.
Al fin, como el niño del Sexto Sentido, yo veo muertos por la Redacción. Veo a Rafa Höhr entrar por la puerta con un brick de leche; a Cristina, medio dormida y sonriente, oliendo a azul; o a Lobato, adoctrinando a algún becario incauto sobre los pormenores del estereoscopio, que cosas peores se le han escuchado.
En mi primer año de trabajo, me tocó Suplemento Comercial. Te pasabas la vida calculando si serías capas de escribir 22 páginas en seis horas o si notarían si copiabas un reportaje del mes pasado -inciso: no, no lo notaban-. Si hubiera podido firmar un documento de renuncia a la responsabilidad, lo habría hecho. En aquel entonces, Trinidad era joven, lerda y fácilmente impresionable -y trabajaba a destajo, sin contrato y por un sueldo de miseria-.
Un día, mientras consideraba seriamente la posibilidad de ponerme un teclado en los pies, se acercó a mi sitio el entonces director.
-'Trinidad... tengo una pregunta que hacerte?
-'Sí, claro -sin mover la vista de la pantalla- ¿Qué ocurre?'
-'Tú... ¿por qué no firmas nunca?
En ese momento, dejé de teclear.
Walter Matthau, que estás en los cielos.
-¿Por qué no firmas nunca? -repitió- Queda realmente extraño, dobles enteras como 'Redacción...'
Lo miré sin dar crédito a lo que escuchaba.
-'¿Por dignidad?' -repuse.
Poco después de esa conversación, Trinidad lloraba, escondida en el cuarto rojo de los fotógrafos y Julio me traía chocolate.
-'Voy a dejarlo -le confesaba, escupiendo trozos de Phoskitos- Puedo aguantar una cosa, pero no las tres. Puedo ser una sin papeles, puteada y mal pagada, pero no las tres cosas a la vez'.
Y muy contenta, me dediqué a ir de despacho en despacho a comunicar mi feliz decisión. Tan convencida estaba de que no me iban a volver a ver, que a alguno le llegué a decir que se estaban meando en mi cara.
A los pocos días, me hacían firmar el contrato.
Ocho años.
El otro día, uno de los subdirectores le preguntó a mi jefe una duda: 'Trinidad, me consultó, '¿cómo se dice? ¿Me acordé que o Me acordé de que?'
'Me acordé de que', respondí, sin pensar.
Y entonces me di cuenta de que ahora soy yo la que podría hablar de estereoscopios. De que tal vez, también esté llamada a convertirme en fantasma de linotipia y teclados.
'Dios mío -pensé- cómo baja el nivel'.
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Comentarios
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Un texto bellísimo de humor, desahogo y amor por una profesión; un artículo sin desperdicio que yo publicaría en páginas centrales si trabajaras en mi diario, y por el que te asecendería de inmediato. Me he reido a carcajadas. Siento no ser tu jefe, pero al menos soy tu amigo, me siento orgulloso de serlo. Te admiro profundamente.
Comentario de Varekai hace 3 años y 42 meses
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Querido Varekai: cuando quiera, le enseño mi nómina. Ya verá cómo deja de inmediato de admirarme :-)
Comentario de trinidad hace 3 años y 42 meses
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Pues debo confesar que, aunque estudié la misma carrera, pero otra rama, siempre tenía una especie de rechazo a la figura del periodista tal como se ha pintado habitualmente. Y quién me iba a decir que acabaría dedicando la mayoría de mi tiempo a escribir artículos, noticas, críticas... como hago ahora mismo. Y que lo disfrutaría.
Comentario de lanavajaenelojo hace 3 años y 42 meses
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1 – El periodismo se acabará autodestruyendo como los mensajes del agente Hunt. No crea que esas cosas pasan sólo en su grupo. Como ya sabrá, el buque insignia de Polancópolis ha fichado a un nuevo director experto en recortes empresariales. Su anterior destino fue el del diario económico "Cinco días" donde se hinchó de usar la tijera. Por de pronto, el emblemático "Babelia" va a dejar de ser un suplemento encartado y pasará a ser páginas regulares del periódico. Si los grandes hermanos hacen esto, que será de los modestos medios provinciales. La plaga moderna se llama periódicos gratuitos, que la gente coge en cualquier mostrador y abandona en cualquier asiento de autobús. Los grandes grupos deberían resentirse, pero se están dando cuenta de que la gente lee un puñado de páginas no demasiado elaboradas que conllevan escasos costes. Alguno, como en el que trabaja Trinity, ya se va a meter en el negocio, con lo que futuros licenciados en Ciencias de la Información, temblad aún más que vuestros mayores.
2 – Creo que el periodismo es una profesión sobrevalorada. He conocido a bastantes profesionales del gremio, y les aseguró que el 80 o el 90% de ellos podrían estar trabajando en una delegación de Hacienda tramitando declaraciones del IRPF sin que hubiese mucha diferencia. Es un comentario que puede sonar cruel, pero al final los periodistas son como todos los laburos, la gente se apalanca y tiende a hacer lo rutinario sin complicarse mucho la vida, sobre todo si el ambiente de la empresa es no hacer periodistas a largo plazo sino usar becarios reemplazables como los sonderkommandos de los campos de exterminio sin darles tiempo a tener recorrido como profesionales del gremio. Como Trinity sabe, esto se traduce en hacerse un nombrecillo, montarse una agenda, etc, cosa que no pueden hacer los fungibles becarios, cercenados en pleno proceso de crecimiento. Pero no todo es achacable a esto, pues no todos los periodistas esconden a un Hemingway o a un Woodward & Bernstein capaces de pensar que el periodismo es un deber cívico y que puede tumbar a un presidente corrupto. Lo de ojalá no se muera el Papa hoy está mas extendido de lo que parece, y lo de “que bien, no me va a coger la Gran Regata, estoy de vacaciones” es el pan nuestro de cada día. Lo peor es que esta mentalidad afecta a la gente mas lucida de las redacciones. Trinity sabe que yo tuve hace poco un choque con una de las mejores personas de la redacción que ella frecuenta sobre este tema, y, si se me perdona la descortesía de la autopropaganda, quiero detallar en breve en mi blog porque me parece significativo de lo mal que están ya las cosas entre los profesionales del gremio. Y respecto a directores que tienen mas pinta de agentes de seguros que de Lou Grant, mejor no hablar. Desengáñese, amigo Varekai, si usted llegase a director de periódico le aseguro que no sería por su amor por las letras, sino por irse a jugar al golf con el presidente del grupo o por saberse de memoria el recorrido de las procesiones de Semana Santa y tomar café con toda su jerarquía. Y porque los que ponen la pasta sabrían que usted garantizaría con su silencio todas las barrabasadas empresariales que van a caer sobre la incauta redacción. Si no cumple esos requisitos, despídase.
3 – Respecto al capítulo de anécdotas, Trinity ha olvidado una muy jugosa sobre una pareja fotografiada en el periódico el día en que se inauguró la estación nueva de tren en Cániz City, que esperó cuente. Y respecto a los periodistas que se convierten en fantasmas de linotipia, no es tan malo. Recuerde que los que han dado el paso ha sido indefectiblemente para irse a mundos mejores. Así que le deseo de todo corazón que se una a ellos. Y esperó me disculpe el abusar de su hospitalidad, pues lo que debía ser un simple comentario se ha convertido en un post paralelo al suyo.Comentario de Monsieur Jacobine hace 3 años y 42 meses
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Pues sí, amigo Jacobine. Y lo único que puedo añadir, por solidaridad y desahogo, que no por novedad ni por descubrir nada, es que a fin de cuentas las vuestras no son enfermedades propias, sino "pandemias" bastante extendidas.
Sus directivos juegan al golf con los míos y quizás se apuesten a los becarios. A veces me pregunto cómo es que las cosas funcionan... Cuando funcionan, claro.Comentario de Varekai hace 3 años y 42 meses
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Pues sí, querido Monsieur, queridos todos. El panorama es desolador allá donde uno acierta a posar los ojos. Podría contar, como el poeta, los casos más tristes esta tarde -vocaciones machacas, creatividad ahogada, fuga de genios, salarios de miseria, premios a la mediocridad, and so on and so on-. Pero creo que, en próximas entregas, me limitaré a contar suculentas anécdotas tal que la que ilustra Monsieur. Una suerte de homenaje póstumo al oficio. Porque no se engañen: ya no hay periodismo. Entre todos lo mataron y él solito se murió.
Comentario de trinidad hace 3 años y 42 meses
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Aquí tus compañeros desde el exilio te entendemos perfectamente....¿cuántas noches hemos compartido hablando de lo mismo Trinidad??Buenos recuerdos....
Comentario de Compañera 3 hace 3 años y 42 meses


