Escena de Lobo y Caperucita
trinidad - 13-05-2007 22:07:36 | Categoria: Fragmentos de realidad
En interior de coche patrulla grisMi padre era poli.
El otro día -de manera totalmente excepcional, no se crean- me tocó cubrir una rueda de prensa en Comisaría.
Uno de mis compañeros, consciente de este enternecedor detalle de mi biografía, me comentó:
-'Entonces, a ti estos tíos ni te impondrán ni nada, ¿no?'
-'¿Bromeas? -le dije yo- Si estoy a punto de llamarlos 'papá'.
La labor de mi progenitor dio lugar, durante mi infancia, a curiosas escenas.
A veces, como todo los padres, acudía a recogerme al colegio y me tenía un rato en su despacho, esperando hasta que se le hiciera la hora de salir. Mientras, yo contemplaba fascinaba cómo tecleaba en la máquina de escribir -prodigioso aparato- y me preguntaba, extrañada, por qué mi padre tenía colgado un cuadro del rey, si no paraba de decir que era un idiota.
-'Papá, me aburro'
-'Sí, yo también me aburro muchísimo -respondía él, sin dejar de teclear- Y no me quejo'.
'-No, pero tú estás trabajando, yo me aburro'.
-'Mpf... a ver, Trinicilla, ¿has bajado ya a ver a los presos?'
-'Sí. Pero no me gustan. Están todo el rato durmiendo. También son aburridos'.
Silencio. Tecleo.
'¿Y no puedo ir a jugar con los perritos?'
Al otro lado de la ventana, en el patio, los pastores alemanes se desperazaban al sol. Varios chorlitos se afanaban entre sus fauces.
'No, no puedes ir a jugar con los perritos. Esos perritos no saben quién eres tú. Y no son perritos: son como el lobo para Caperucita'.
Mi padre se debió quedar con tan suculenta imagen porque, poco después, tuvo lugar la siguiente anécdota:
Trinidad y su padre van en coche. En el coche camuflaje de la brigadilla. Mientras su padre para un momento, Trinidad se entretiene en su interior, quietecita y buena, jugando con un teléfono rojo de plástico. Mi padre vuelve al coche y, de repente, se hace luz en su mente.
-'Trinicilla -me dice- ¿te gusta jugar con el teléfono?'
-'Zí'.
(En uno de esos alardes de oportunismo que tan abundantes serían en mi vida, la fatalidad había hecho que los cuatro incisivos delanteros se me cayeran a la vez)
-'¿Y te gustaría hablar por teléfono de verdad, por el teléfono especial de papá?'
La pequeña Trinidad se entusiasma.
-'¡Zí, zí!'
-'Muy bien. Papá te va a dejar su teléfono. Pero tienes que decir exactamente lo que yo te diga... verás, cuando escuches a un señor al otro lado del teléfono, le tienes que decir: 'Hola, mi amor. Soy yo, tu lobo'. Como en la canción. No importa lo que él te diga, ¿eh? ¿Te gusta esa canción?'
Trinidad bate palmas.
'¡Bien, zí, dame, dame!'
Emoción extrema. A mis manos, llega el receptor de un teléfono. Y no de un teléfono cualquiera: uno especial, capaz de funcionar dentro de un coche. Qué increíble.
Suena una señal de llamadas y zumbidos extraños.
'Sí -dice una voz gutural- Aquí Central'.
Trinidad sonríe, extasiada, como una aspirante actriz ante su primera línea:
-'Hola, mi amor. Zoy yo, tu lobo'.
Un dramático segundo de silencio.
-'Pero... ¡Práxedes! -grita la voz- ¿Qué coño haces? ¡Tus muertos ya!'
Mi padre se desplomó de bruces sobre el volante, descacharrado de la risa.
'Ay, ay, Trinicilla -alcanzó a farfullar- Pero qué buena eres, ay, qué buena eres... de esto a mamá, ni una palabra, ¿eh? Ni una palabra'.
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¿Cómo son los policías españoles? Me temo que los que salen en las series no son muy representativos. Como en tantas cosas, estamos colonizados por las películas y novelas de Estados Unidos, y nuestra imagen de los agentes de la ley son los azules que pueblan las novelas de Chandler, Ellroy y el para mi recién descubierto Joseph Wambaugh: deseando cumplir 20 años de servicio para irse con la pensión a pescar, neuróticos, siempre al límite, bregando con unas sociedades fuera de si donde el delito tiene mil caras y sobreviviendo a tanto enfrentarse a la mierda humana. Pero con esta anécdota infantil resulta que al menos sabemos que pueden tener cierto sentido del humor y del pitorreo compañeril. Uno no se imagina al trío protagonista de L.A Confidential haciendo este tipo de bromas. Los polis literarios siempre son mas serios.
Y lo que son las cosas. Ayer, mientras buceaba en la biblioteca universal de internet, me tope con una página, made in USA por supuesto, donde se glosan a los agentes policiales muertos en acto de servicio durante los últimos 100 años. Pueden hallarlos por años, estados y ciudades. Como dijo aquel, hay gente pa to.
Por cierto ¿Llegó a enterarse del incidente su madre de usted?
Comentario de Monsieur Jacobine hace 2 años y 31 meses
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No, nunca se enteró :-)
Por supuesto.Comentario de trinidad hace 2 años y 31 meses
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qué entrañable... me ha encantado brujita... me ha encantado
Comentario de Boquita hace 2 años y 31 meses


