Hipatia o la heterodoxia

Si la figura de Hipatia resulta exótica ahora, en su época debía ser el colmo de la bizarría. Era mujer pero su nombre no aparece ligado de forma determinante al de ningún varón –a excepción de su padre, que se preocupó en formarla–. Escribió tratados de matemáticas y astronomía y, muy lejos de cultivar la femenina virtud de la prudencia, Hipatia se dedicaba a departir en el foro y a enseñar filosofía.
Por si faltaba algún detalle para salirse de la ortodoxia, Hipatia era pagana en un mundo que se había hecho, de repente, ensordecedoramente cristiano. Fue en su época, por ejemplo, que el patriarca Teófilo –el amigo de Dios– destruyó los templos de las viejas divinidades en Alejandría. Mujer, pagana, astrónoma y, muy probablemente, incómoda. Hipatia no era, desde luego, la amiga de Dios. Víctima propiciatoria entre varios intereses de poder, terminó siendo asesinada por la muchedumbre –nada extraño: su perfil no chirriaría mucho del de las brujas medievales–.
Fue desollada, según las versiones, con trozos de tejas o de conchas.
La conclusión a su historia, muy acertadamente, se aleja de todo misticismo: tal vez no es que los héroes sean malditos. Es que lo extraño, según dictan las leyes naturales, tiende a ser destruido.
Referencias
Comentarios
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Hace poco se ha publicado un estudio sobre ella, bastante extenso para lo que había hasta entonces. Su conclusión es que el cruel final de esta evocadora figura no fue como nos contó Asimov. No está tan claro que fuera contra el conocimiento, ni contra los derechos de la mujer, ni contra lo simplemente extraño, sino el vulgar resultado de una lucha entre círculos de poder intelectual; según dicho estudio, Hipatia no debía ser tan independiente de las luchas religiosas de su época.
Y no falta quién defiende que la desoladora imagen de las conchas no es más que una mala traducción del nombre de un arma blanca.
Es una figura que seguirá hipnotizándonos, sí, pero yo hace tiempo desconfío del hipnotismo que llega desde pliegues de la historia que ya no podemos indagar. A ver qué nos aporta Amenábar.Comentario de Academia de Ociosos hace 9 meses y 24 dias
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Perdóneme el off-topic, pero llevo una serie de pifias que me han hecho acordarme de usted (y ud. dirá, "pos vaya") o por lo menos de entradas de este blog de otra época.
Habría que contarlo bien, pero todo se resumiría en que ayer dejé caer mi móvil en la bañera. Y hoy he metido unas tazas al baño maría para quitarles las etiquetas, pero se me han olvidado y el agua ha desaparecido. Eso ha empezado a quemarse y poco ha faltado para que ardiese. Mientras intentaba rescatar la loza ardiendo, la lavadora estaba inundándome de agua el suelo de la cocina. Malas relaciones con el elemento líquido en estas pocas horas.Comentario de lanavajaenelojo hace 9 meses y 24 dias
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Jejejeje. Me siento menos sola en el mundo tras semejantes confesiones, navaja. Espero que el blog vuelva a ser lo que fue dentro de poco. Mis circunstancias me lo impiden, de momento. Un beso
Comentario de trinidad hace 9 meses y 24 dias


