Exaltación y gloria
trinidad - 11-04-2009 23:03:48 | Categoria: Fragmentos de realidad
En los países más adelantados, se ha demostrado que la religiosidad puede centrarse en el individuo o en la familia, pero no tiene por qué ser pública. En clara contraposición, no se entiende así en los países musulmanes ni por parte de algunos pasíes católicos como España o Italia. Ese afán por mantener la presencia de la religión en la sociedad y que ésta en sus leyes, usos y costumbres aplique siempre los precentos de la correspondiente ley divina, es el integrimo o fundamentalismo tan presente en el mundo del Islam y en buena parte de la jerarquía católica. Francisco Bustello, El País, (10-04-2009)Calle Ancha, cortada. San Francisco, cortada. Ayuntamiento y Catedral, cortados. Confiando que, ante tamaño despliegue procesional, las largas colas de capirotes hubieran pasado ya, o no hubieran llegado aún,a El Palillero -centro neurálgico del invento-, Trinidad se encamina hacia allí.
-No, no puedes pasar- le dice una voz, con la forma de un securata.
Incapaz de asociar las cuatro cosas -Semana Santa + seguridad privada + al servicio del invento + impidiéndote circular-, lo primero que dice Trinidad es:
-¿Qué hace usted aquí?
-Pues ya ves... vigilando que no pase la gente -responde el hombre, un tanto extrañado.
-Pero, ¿por qué? ¿Dónde está la Policía?
(Mi pasmo no era tanto porque me impidieran el paso como por ver a un guardia privado metido en todo ese folclore)
-Es que con la Policía Local no es suficiente y derivan en nosotros en algunos cosas.
-¿Que no es suficiente para qué?
-Para mantener el orden, porque hoy ya se ha perdido todo el respeto.
_¿Eh?
-¿Es que no recuerdas cómo era esto hace cuatro o cinco años, que la gente se colaba por donde le daba la gana?
(Sí, cuando aún no éramos tan meapilas. Al parecer, todo lo bueno se acaba)
-Es que a mí todo este espectáculo no me merece ningún respeto. Y es a mí, y mi derecho a moverme por donde quiera, a la que no respetan.
-¿No se puede pasar? -pregunta, a tiempo de evitar una hecatombe, una argentina con una niña pequeña.
-No señora, no se puede pasar. Hay que esperar como una media hora a que termine el paso...
-Pero la calle Ancha está cortada...
-Y San Francisco, y Catedral... -apunta Trinidad.
-Lo sé, lo sé -dice el hombre-. Si en realidad, les da igual dar la vuelta que esperar aquí todo este rato.
-Esto es increíble -increpa Trinidad-. Ni que estuviéramos en la Edad Media, ¿qué es esto, una teocracia?
El securata la mira a los ojos por primera vez.
-Tú... -murmura, con los pulgares apoyados en las trabillas del pantalón-. Tú no eres de aquí, ¿verdad?
-Pues sí, soy de aquí.
-Pues no lo pareces. ¿Tus padres son de aquí?
-No.
-Ah, claro. Por eso eres tan seria.
Ya estamos. Trinidad no está blanca: es blanca. Trinidad no es seria: Trinidad, en ese momento, estaba muy seria. Y cabreada.
-¿Y vives aquí?
-Pues sí. Vivo aquí.
-Pero... ¿en el casco antiguo o en Puerta Tierra?
Ya estamos. Traducción para foráneos: Puerta Tierra, el barrio nuevo de la ciudad. Donde viven, de hecho, la mayor parte de sus habitantes. Los cockney tienen Old Bailey. Los gaditas de pro, Puerta Tierra. La mayor parte de los 120.000 habitantes de la ciudad viven allí. La mayor parte de sus habitantes son, por nacimiento, beduínos. Yo soy beduína. Creo que me fui a vivir a La Viña simplemente, para callar bocas.
-Vivo en La Viña.
Gesto de asombro profundo.
-¿Ah, sí?
El compañero del securata, más jovencito, se mete en la conversación.
-Eh, yo nací muy cerca, en el Mora. Pero no soy de aquí, ¿eh?...
Ya estamos.
-Soy cañaílla.
-Jejejeje... y se nota que no soy de Cániz porque... aún no he conocido a un gaditano que no sea porrero.
-Prueba conmigo, que también nací en el Mora -replica Trinidad.
El tipo, no sé por qué, se ríe. Se escucha a la banda doblando la esquina.
-Yo cuando joven estuve una banda, así que entiendo algo... -comenta.
-Mira -tercia el otro securata-, yo en realidad estoy de acuerdo. Por mí, habría que dejar pasar a todo el mundo... pero no puede ser, porque entonces tendrías a los niñatos pasando todo el rato, y eso es un sin Dios. Por eso, hay que hacer tabula rasa.
-...ahora, ahora es cuando suben -apunta, emocionado, el nuevo-, en la repetición. Escucha, escucha.
Durante el paso, Trinidad tuvo tiempo de sobra para reflexionar sobre sus pecados -y sobre los ajenos, sobre los ajenos-. De pensar que, si dominara el orbe planetario y hubiera sometido a los poderes infernales, todas las ciudades serían verdes y aburridas, como Estrasburgo. O verdes y menos aburridas, como Amsterdam. Papismos y demás integrismos serían barridos de la costra terreste. Exceptuando los mercadillos de Adviento -¡es mi dictadura!-, las manifiestaciones sentimentales privadas con vocación pública -adornos de Navidad en balcones y fachadas, creencias religiosas de diversa índole, fotos de recién casados con degradado de puesta de sol, lecturas de votos de compromiso en voz alta- serían castigadas de igual manera que los delitos de pornografía.Y las cigüeñas no se equivocarían al dejar los paquetes.
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No tiene que ver, pero me alegro de comprobar que vuelve usted a estar con ánimo para escribir en el blog. Besos.
Comentario de lanavajaenelojo hace 8 meses y 8 dias
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¿De verdad dijo Tabula Rasa o es una licencia poética de la autora? ¿Tienen estos gorilas tanto nivel de vocabulario?
No obstante, tenemos una esperanza, ya que él mismo reconoció que era un rollo lo de impedir pasar. Tal vez haya más tapados aplastados por las circusntancias que puedan darse la vuelta llegado el caso.Comentario de Alcancero hace 8 meses y 8 dias
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Bienvenida de vuelta, querida Trinidad, me alegro de leerla de nuevo. Sabe usted en qué ciudad vivo y en qué lugar de ella está el cubículo en el que trabajo, así que, si añadimos a la ecuación que llevo desde el lunes metida aquí (no, no descansé el viernes), puede imaginarse lo bien que la entiendo.
Comentario de Mninha hace 8 meses y 7 dias
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Efectivamente: un tema que me toca especialmente los cojones. Yo, viviendo toda mi juventud en el centro de Algeciras, me he encontrado muchas veces en esta situación, pero sin segurata. Obviamente, he cruzado. Como soy muy educado, no he respondido a los insultos de los beatos que me rodeaban.
Por eso admiro al conocido de nuestro amigo José Ramón que le gritó a una mujer (léase con acento gallego) 'Señora: me cago en el Cristo'. Así sí.Comentario de Paco Fox hace 8 meses y 7 dias
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Si tienes los datos de contacto de ese osado gallego, me encantaría contratarlo como guardia personal para la próxima Semana Santa.
Comentario de Mninha hace 8 meses y 6 dias
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Me sumo a la felicidad de leer de nuevo a Trinidad en sus mejores. Exaltación y gloria, sí, pero por el post!
Y me sumo a esta especie de recogida de firmas o derecho al pataleo, por las veces que me tocó calle cortada, y harto también de tanto integrismo disfrazado de tradición.Comentario de Miguel hace 8 meses y 4 dias


