arpía´s corner

cuando soy buena, soy muy buena. cuando soy mala, soy mejor

John Carlin que estás en los cielos

Una expresión, no es que quiera cargármelo. Arpía y mundial

Lo que a continuación van a leer es lo que sucede cuando a alguien se le ocurre colocar a una arpía novata frente al mundial antípodo. ¿Qué hace? Pues lo natural: desarrollar teorías absurdas acerca de la Humanidad. Así pues, a veces solita y a veces con ayuda, estas son las conclusiones a las que ha llegado mi atribulado cerebro en poco más de un par de partidos:

Alemania-Argentina

-La conexión del genotipo sículo: Existe un genotipo italo-siciliano que pasa por Cániz y llega directamente a Buenos Aires y Estados Unidos y que hace que todos, todos, tengamos absolutamente las mismas caras que vemos en las pelis de mafiosos (y su gineceo). Desde el Mentidero a La Boca. Todos. En el bar, tras el primer gol al equipo de Dios, los allí congregados se gastaban la misma expresión de preocupada consternación que pone el capo di capi cuando dice: 'Hay que eliminar a Giorgio'.

-El Temor de lo Implacable. El Temor de lo Implacable resulta letal ante un enemigo, y eso lo saben muy bien los alemanes: el arquetipo histórico y la simbología moderna los adornan con semejante corona. Su fama les precede. En un enfrentamiento, de la índole que sea, se asume que desde el primer minuto hasta el último, los germanos van a ser inquebrantables. No importa qué ocurra. No se distraen. Hacen gala de una constancia y un empecinamiento que, a poco que aprieten -y los dioses sículos fallen, y me da a mí que no suelen estar muy atentos- aplastan como un tanque las florituras barrocas que gustamos los del Genotipo, embrumados con aquello dle rapto de genialidad.

Alemania-España

-¿Quién nos tocó las pelotas?. Ganamos porque no fuimos nosotros. No fuimos nada de lo que -arquetípicamente- se espera que seámos, ni de lo que lamentablemente, en cuestiones de grupo, podemos terminar siendo: derrotistas, anárquicos, casándricos, dejados, delirantes desesperados. ¡Fuimos germánicos! Implacables, insistentes, irredentos.Sí, jugamos a la Todos a una como Fuenteovejuna. Una actitud que en el españolito tipo sólo se suele producir si antes ha habido un previo: 'A mí no me tocas tú los huevos'. En cosas de solidaridad, tal vez no funcionemos mal. Pero a la hora de unir unos cuantos frente a un objetivo común -desarrollar un proyecto, arreglar una lavadora, planificar una excursión, sacar un periódico-,se lía la de Troya. Pero, por supuesto, si hay por medio un desafío personal, un palpable tocamiento de cojones, por hablar en metáforas, dejamos tierra quemada a nuestro paso. Me gustó asociarnos con el modo no surrender. Pero me sigo preguntando quién le dijo qué a quién al salir al campo.

-Concepto de Nación: conjunto de gente soliviantada intergeneracionalmente durante un espacio de tiempo determinado en un marco geográfico medianamente consolidado -por eso, entre otras cosas, es tan útil un enemigo común para desarrollar una cierta idea de identidad patria-.

Pensar en qué hace a un país, para una persona con tan alto grado de transexualidad cultural, es algo harto difícil. Ciertos rasgos de carácter no son tábula rasa y a nadie se le ocurre levantar un país porque sean cabezotas, trabajadores, borrachos o perezosos. Cuestiones como marcos y tradiciones tampoco hacen nación, hacen idiosincrasia y diferenciación, en todo caso: si por eso fuera, hacía ya tiempo que me habían deportado de Cániz City e Hibernia me había acogido como refugiada cultural.

Así que, al final llegué a la pasmada conclusión de que Xabi Alonso está que cruje. No. De que el sentimiento de unión que puede inspirar un territorio viene de saber/sentir que esas gentes que están contigo han pasado por cosas parecidas a ti. E incluso sus antepasados han pasado por defenestraciones similares: os habéis comido las mismas guerras, exógenas o intestinas; habéis sufrido parecidas injusticias, habéis cobijado -en las mismas fechas- idéntica cepa de idéntico virus de gripe cabrón, habéis vivido los mismos veranos de plomo y los mismos fines de año, por poner, atragantados de uvas. Todas esas cosas que hacen la verdadera historia son lo que une. Por eso la empatía nos desborda muchísimo más en una desgracia cercana. Por eso el orgullo idiota cuando alguien se hace con un reconocimiento más allá de la piel cainita: también es algo tuyo, como si tú te hubieras matado a hacer flexiones o hubieras escrito 'Cien años de soledad' y te estuvieras llevando la pasta.

Y entonces marcó Puyol.

Y yo pensé qué extenuante puede resultar esto de ver un partido para una arpía novata -babear ante los jugadores, poner cada nombre con su carita, adivinar por qué carallo pita el árbitro, elaborar teorías de antropología social, etc-. Y deseé que, por favor por favor, Torres y Alonso se quitaran la camiseta para celebrar el final del partido, porque con Paraguay Del Bosque los mandó a los dos al banquillo y les endosó un plumífero. Fue muy triste.

Y lo siguió siendo, de hecho. La Reina también debía estar muy decepcionada con este asunto y decidió que lo único que podía hacer al respecto era bajar a los vestuarios. Yo hubiera hecho igual, vaya.

Y también pensé que si Fernando Torres se encontrara conmigo en un ascensor probablemente se haría la siguiente pregunta: '¿Le ha salido nariz al papel de los paneles?'. Y en que le llevo casi diez años pero está casado y tiene una niña.
Y Xabi Alonso también.
Y todo eso me hace comprender que ya he superado incluso a Mrs. Robinson: me acerco peligrosamente a Edna Krabappel.

Referencias

Dirección para referencias

Comentarios

  1. :)
    Leerte es recordar por qué leo.

    ¿Nos regalará su visión de la final, por favor?
    Besos.

    Comentario de Miguel hace 1 año y 22 meses

  2. Deseando estoy que llegue el de baloncesto... y que le toque comentarlo.

    Eso sí: estos no suelen quitarse la camiseta ni sodomizarse mutuamente tras cada una de las canastas que meten. Lo siento. El mundo no debe ser un paraíso para nadie, como dice Benítez Reyes.

    Comentario de Microalgo hace 1 año y 22 meses

  3. Es curioso, pero cuando la selección de baloncesto empezó a ganar se dijo lo mismo: que no parecían españoles, que sabían jugar en equipo, con disciplina, sin individualismos, trabajando con estrategia sin apelar a la improvisación ni a la furia, etc. ¿Estarán mutando las nuevas generaciones de españolitos?

    Comentario de Alcancero hace 1 año y 22 meses

  4. ¿Mutando? No, es más terrenal: están emigrando. Los mencionados Alonso y Torres, más Cesc, Arbeloa, Reina o Piqué tienen algo en común: juegan o han jugado en Inglaterra. Más de los mismo con los del baloncesto: los Gasol, Rudy, Calderón, Garbajosa han militado o militan en la NBA. Esa emigración, ese salir de su núcleo, les ha abierto miras y, por mera ósmosis, les ha contagiado de otro carácter, de otras actitudes. Desde que futbolistas y baloncestistas emigran a países del ámbito anglosajón, ganamos. Ya estamos asociados al modo No Surrender. Da que pensar...

    Comentario de Invitado hace 1 año y 22 meses

  5. Cierto!

    Comentario de trinidad hace 1 año y 22 meses

  6. Pues podría ser. Puede, entonces, que no sólo los nacionalismos se curen viajando (aunque alguna relación puede haber entre una cosa y otra).

    Comentario de Microalgo hace 1 año y 22 meses


Recordar datos


arpía´s corner © Todos los derechos reservados al autor
Sindica este sitio usando: RSS 1.0, RSS 2.0, Atom.
Esta bitácora se mantiene con Bitacoræ.
Contadores de visitas gratuitos